lunes, 27 de abril de 2009

Poeta "Amado Nervo"

BIOGRAFIA





Amado Nervo



Amado Nervo nació en Tepic, capital de Nayarit, el 27 de agosto de 1870. Poeta y diplomático, éste hombre está considerado como el más grande de los modernistas mexicanos.
Realizó sus estudios en el colegio de San Luis Gonzaga de Michoacán y posteriormente, en el Seminario de Zamora, se preparó en las áreas de ciencias, filosofía y leyes.
En Mazatlán, inició su carrera periodística, y se trasladó a la ciudad de México, donde colaboró para la Revista Azul. Allí conoció a otros grandes como fueron Luis G. Urbina, a Pagaza, a Othón, e inclusive a Rubén Darío a través de sus colaboraciones en la mencionada publicación. Místicas fue su primer libro de versos publicado en el año 1898. En 1899 se representó en el Teatro Principal una zarzuela suya, Consuelo, con la que pretendía ensayarse en otro género, pero no siguió incurriendo en él. literario y trabajar por al advenimiento de un arte racional.
También dirigió la Revista Moderna antes de ser enviado por El Mundo, como corresponsal, en 1900, a la Exposición Universal de París. Allí conoce personalmente a Verlaine, a Moreas, a Wilde y a Rubén Darío. En 1901 empieza a caminar con el gran amor de su vida que fue Ana Cecilia Luisa Dailliez, quién pierde la vida el 7 de enero de 1912"- Luego de escribir un par de libros de regreso en México publica Los Jardines Interiores, que es el mismo que había comenzado a preparar con el título de Savia Enferma.
En esa misma época obtuvo, por oposición, el cargo de profesor de lengua castellana en la Escuela Nacional Preparatoria. En 1905 ingresó en el servicio diplomático con la categoría de segundo secretario adscrito a la Legación de México en Madrid. Desde allí escribía como corresponsal de El Mundo, y a la vez escribía informes sobre lengua y literatura para el Boletín de la Secretaría de Instrucción Pública.
Más tarde colaboró en periódicos de Buenos Aires y La Habana. Una de las principales características de su obra es el tratamiento de temas patrios mezclados con arte y amor. La raza de bronce, Los niños mártires de Chapultepec, Morelos y Guadalupe la Chinaca, son algunos ejemplos. En 1914, cesó en su cargo de primer secretario y volvió una vez más a la pobreza.
Más tarde fue restituido en su puesto por el Gobierno de México y, en 1918, llamado para conferirle un nuevo cargo. Con credenciales de Ministro Plenipotenciario y Enviado Plenipotenciario ante los Gobiernos de Argentina y Uruguay, partió de México a principios de 1919. Amado Nervo, murió en la ciudad de Montevideo Uruguay, el 24 de mayo de 1919, en el Parque Hotel, donde vivía, siendo Jefe de la Misión Diplomática de México en Uruguay.

Poemas que más me gustan de Amado Nervo:






Amado Nervo

El amor nuevo


Todo amor nuevo que aparece nos ilumina la existencia, nos la perfuma y enflorece. En la más densa oscuridad toda mujer es refulgencia y todo amor es claridad.Para curar la pertinazpena, en las almas escondida, un nuevo amor es eficaz; porque se posa en nuestro mal sin lastimar nunca la herida,como un destello en un cristal. Como un ensueño en una cuna,como se posa en la rüina la piedad del rayo de la luna.como un encanto en un hastío,como en la punta de una espinauna gotita de rocío... ¿Que también sabe hacer sufrir? ¿Que también sabe hacer llorar? ¿Que también sabe hacer morir? -Es que tú no supiste amar...

Amado Nervo
El día que me quieras
El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo. Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cristalinas el día que me quieras. El día que me quieras, los sotos escondidos resonarán arpegios nunca jamás oídos. Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras. Cogidas de la mano cual rubias hermanitas, luciendo golas cándidas, irán las margaritas por montes y praderas, delante de tus pasos, el día que me quieras... Y si deshojas una, te dirá su inocente postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente! Al reventar el alba del día que me quieras, tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras, y en el estanque, nido de gérmenes ignotos, florecerán las místicas corolas de los lotos. El día que me quieras será cada celaje ala maravillosa; cada arrebol, miraje de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar, cada árbol una lira, cada monte un altar. El día que me quieras, para nosotros dos cabrá en un solo beso la beatitud de Dios